Durante diez años, nuestra guía del Algarve empezaba igual: cinco hoteles, tres calas, un chiringuito. Ninguno era malo en 2017. Dos eran excelentes. Lo que no hacíamos era la pregunta difícil: ¿siguen siendo la respuesta correcta?
En marzo, tras una estancia pagada en las tres zonas, la respuesta fue: casi nunca.
I. Los cinco hoteles que seguíamos recomendando
Lagos cambió. La marina se llenó de apartamentos turísticos, dos de nuestros cinco se vendieron a cadenas y el que era “el secreto mejor guardado” tiene ahora cola de autobuses a las 9.
La metodología
Pagamos todas las noches de nuestro bolsillo. Reservamos con nombres personales, sin contacto previo. La factura total: 4.820 €, entre hoteles, vuelos y traslados.
II. Qué cambió (y qué se nos pasó)
Sagres, que habíamos despachado como “para surfistas”, abrió dos de los hoteles pequeños más cuidados del sur. Y Tavira — nuestra querida Tavira — se volvió más cara y, por zonas, discretamente peor.
III. Dónde te enviaríamos ahora
- Casa Mãe, Lagos. El único de nuestros antiguos favoritos que sigue mereciendo la tarifa. Unos 240 € la noche.
- Memmo Baleeira, Sagres. Luz, silencio y el mejor desayuno del sur. Unos 190 €.
- Vila Monte, Olhão. La granja-hotel que no sabíamos que necesitábamos. 210 €.
IV. La lección
Las guías caducan. Los hoteles cambian de manos, los barrios cambian de humor. A partir de ahora, ninguna recomendación nuestra cumple más de dos años sin una visita de revisión pagada.
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